Introducción

 

“Probability is not the mere computation of odds on the dice or more complicated variants; it is the acceptance of the lack of certainty in our knowledge and the development of methods for dealing with our ignorance” – Nassim Taleb, Fooled by Randomness

He abierto este blog para dar información honesta y útil para las personas de habla en español de lo que supone operar en bolsa y ganarse la vida con ello.

La bolsa es un gran casino, o puede serlo. Y dependerá del “jugador”  si escoge ser la banca o el apostador.

Intentaré ir a lo esencial pronto. Pero tengo que decir que no será fácil el camino. Lo esencial es simple. Pocos lo dicen sin cobrarte ingentes cantidades en cursos especializados, y esos son los que más honestamente se portan.

La mayoría quiere venderte sistemas en cajas cerradas que nunca funcionarán por una de dos causas:

– O porque el sistema está diseñado para tener grandes cualidades en el pasado pero está sobre-optimizado y es inútil en el futuro

– O el sistema es bueno pero no es viable para el comprador porque no tiene capital o formación o aguante para ejecutar las reglas.

La bolsa es un universo abierto. Hay miles de tipos de contrato, acciones o derivados y miles   de millones de formas de ganar o perder. Eso lo convierte en el más poderoso caudal de riqueza del planeta. Un enorme río más grande que la suma de todos los ríos del mundo arrastrando dinero o contratos con valor.  Y como todo río, y más si es tan enorme y portentoso, tiene corrientes, remolinos, trampas, cocodrilos y toda forma concebible de hacer perder dinero al novato y al no tan novato.

De hecho la bolsa se nutre de hordas de  nuevos inversores con la esperanza de hacerse ricos que fracasan en un 95% antes de un par de años.

Mi propósito es dar información básica inicialmente, pero de calidad siempre.  La primera es esta: El éxito depende de uno mismo. No depende del mercado ni de lo que los demás hagan ni de las líneas de Fibonnaci ni de las medias móviles ni de los beneficios empresariales . Tampoco de que el sistema sea  muy bueno, basta con que sea algo bueno, aunque cuanto mejor más fácil alcanzar nuestos objetivos. Obviamente el sistema no puede ser malo.

Pronto definiremos qué es malo. Bueno es todo lo demás que no es malo,  aunque parezca perogrullada. Pronto veremos por qué. Pero cuando digo que depende de uno mismo no tiene (mucho) que ver con filosofía positivista o zen o budista.  Cuando tienes ante ti un universo abierto como la bolsa, diseñado para exacerbar la avaricia y el miedo, no podemos actuar en él de forma intuitiva, al menos no todo el mundo puede, y mucho menos un principiante. Pero la buena noticia es que uno mismo puede elegir el cómo, el dónde, el qué , el cuándo, el hasta cuándo ( cuándo cerramos la operación) etc. A eso le llaman sistema. También podemos llamarlo nuestro juego.

Nuestro juego tiene un significado. Cuando uno juega a echar la moneda, por ejemplo es un juego con reglas fijas. Si sale cara gano, cruz pierdo. O viceversa. Acotamos las reglas. Los dados tienen otras.  El blackjack  o el pocker otras.  La diferencia entre los dados o echar la moneda con el pocker ( y parcialmente en el blackjack) es que en los últimos el potencial para controlar el juego es muy pobre. No es fácil decidir si jugamos esa manga o no, a no ser que seas un buen contador de cartas,  mientras que en los primeros podemos acotarla más y decidir si es jugable o no, y si lo es no necesitamos decidir nada mas.

Un ejemplo teórico: Asumamos que encontramos algún idiota que esté dispuesto a pagarnos 2 euros si sale cara y a cambio nosotros pagaremos  1 euro si sale cruz. Teóricamente si se nos permite jugar este juego indefinidamente ganaremos 50 céntimos en promedio con cada jugada. No tenemos necesidad de evaluar si la próxima jugada la jugamos o no. De hecho si la moneda no está amañada el resultado de una jugada concreta es producto del azar con un 50% de probabilidad. Pero a la larga el juego es totalmente cierto y en cien jugadas habremos ganado 50 euros y en mil jugadas 500 euros (en promedio).

Para tener éxito en Bolsa nuestra labor, de forma resumida,  es cuádruple:

Primero: haber diseñado un buen juego bursátil

Segundo: tener la disciplina de jugarlo según nuestro diseño

Tercero: anotar nuestros errores y  analizarlos

Cuarto: analizar los resultados  y  en  base a la experiencia  mejorarlo.

Ello significa que fracasaremos si jugamos en Bolsa sin sistema, o si, teniéndolo, no lo respetamos y entramos o salimos de forma ajena al mismo, lo cual es equivalente a no tener un sistema. Y esta es la causa de todos los males de un trader. Es la causa de que pierda su dinero y su tiempo en bolsa, o, en el mejor de los casos, de que opere con ganancias mínimas y riesgo máximo, lo cual es una receta para el desastre.

Y Fracaso y Desastre espero que sea la última vez que se mencionan en este blog.

 

Lo dejo ahí por hoy

FSC

 

 

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